Hammam en Marrakech: guía de spas y baños tradicionales

Cultura y gastronomía

Hammam en Marrakech: guía de spas y baños tradicionales

Cómo es un hammam en Marrakech paso a paso: tipos (público, riad, spa de lujo), jabón negro, kessa, ghassoul, qué llevar, normas de etiqueta y cómo elegir.

Los spas de Marrakech van desde el baño de barrio donde te frotas tú mismo sobre un suelo de mármol caliente por el precio de un café hasta los hoteles-palacio que cobran tarifas europeas por una hora de aceite de argán. Merece la pena probar los dos, y en realidad no son la misma experiencia.

Esta guía explica qué es realmente un hammam, qué ocurre paso a paso, en qué se diferencian los tres tipos de establecimiento, qué llevar y las normas de etiqueta para que la primera vez no resulte incómoda. Somos una agencia marroquí y los reservamos constantemente, también para personas a las que la idea les da bastante apuro.

Qué es un hammam

Un hammam es un baño de vapor, heredero de las termas romanas y adaptado en todo el mundo islámico; los baños árabes de Granada o Córdoba son sus primos cercanos. En Marruecos forma parte de la vida de barrio desde hace siglos: tradicionalmente el hammam estaba junto a la mezquita y al horno de pan, compartiendo el mismo fuego, y sigue siendo una institución social tanto como un lugar para asearse.

La idea esencial es calor, después exfoliación y después aclarado. El vapor abre los poros, el jabón negro suaviza la piel, un guante áspero elimina una cantidad sorprendente de piel muerta y sales sintiéndote varios años más joven. Lo que cambia de un sitio a otro es el entorno, la intimidad y cuánto hacen por ti.

La sala caliente de vapor de un hammam marroquí, donde la piel se suaviza antes del frotado
La sala caliente, donde el calor hace el trabajo antes de que nadie te toque.

Los tres tipos de hammam

El hammam público de barrio

El que usan los marroquíes, normalmente una vez por semana. Horarios o entradas separadas para hombres y mujeres, unos pocos dírhams la entrada, y tú llevas tu jabón, tu guante, tu toalla y una esterilla para sentarte. Te lavas tú o pagas una pequeña cantidad a una kessala o a un tayeb para que te frote.

Es comunitario, práctico, ruidoso y nada glamuroso. Nadie te da una toalla ni una infusión. También es lo auténtico, y si quieres entender la vida diaria marroquí es la hora más auténtica que puedes pasar. Lleva chanclas.

El hammam privado del riad

El punto intermedio y, para la mayoría de visitantes, la mejor opción. Muchos riads tienen un pequeño hammam y te reservan una sesión privada: tienes la sala para ti o la compartes con tu grupo, una persona te atiende y te lo dan todo. Los precios son moderados y la experiencia es tranquila más que social.

Es la versión que conviene reservar para una pareja, una familia o un grupo que celebra algo.

El spa de hotel de lujo

Instalaciones completas de spa: hammam más masaje, tratamientos faciales, hidroterapia, piscinas y a veces yoga. Los precios se acercan a los europeos, el entorno es precioso y los tratamientos son más largos y elaborados. Merece la pena como capricho, y a menudo es la opción más fácil para quien tiene dudas sobre todo esto.

Qué ocurre, paso a paso

  1. Cambiarse. Te desvistes y te pones ropa interior desechable o la parte de abajo de tu bañador. Normalmente hay antes una zona de descanso.
  2. La sala templada. Te sientas y te aclimatas mientras el calor y el vapor empiezan a actuar. De diez a quince minutos.
  3. La sala caliente. Más calor y más vapor, tumbado sobre mármol caliente. Sudas de verdad. Es el momento en que la piel se suaviza.
  4. Jabón negro. El savon beldi, un jabón blando de aceite de oliva del color y la textura del alquitrán, se extiende por todo el cuerpo y se deja actuar cinco o diez minutos.
  5. El frotado. La kessa, un guante áspero, se pasa con fuerza por cada centímetro de tu cuerpo. Salen rollitos grises de piel muerta en cantidad visible. Es enérgico, a veces casi incómodo, y es de lo que todo el mundo habla después.
  6. Aclarado. Cubos de agua templada, una y otra vez.
  7. Arcilla ghassoul. Opcional y habitual en los spas: una arcilla mineral del Medio Atlas mezclada con agua de rosas, que se aplica y se deja actuar para limpiar la piel.
  8. Aclarado frío. Cierra los poros y te despierta.
  9. Aceite de argán. Se aplica con un masaje al final, a veces con un masaje completo.
  10. Té y descanso. Té a la menta, agua y veinte minutos sin moverte. No te lo saltes: estarás deshidratado y algo mareado.
Exfoliación con el guante kessa, el paso central de un hammam marroquí
El frotado con la kessa, el momento que todo el mundo recuerda.

Un hammam básico dura unos 45 minutos. Con arcilla, aceite y masaje, calcula dos horas.

Los ingredientes y para qué sirven

  • Savon beldi: jabón negro de aceite de oliva, rico en vitamina E, que suaviza la piel para que el frotado funcione.
  • Guante kessa: manopla de tejido áspero. Puedes comprar una en cualquier zoco por muy poco y llevarte el ritual a casa.
  • Ghassoul: arcilla mineral extraída en el Medio Atlas, usada desde hace siglos en la piel y el pelo; absorbe la grasa sin resecar.
  • Aceite de argán: se extrae de los frutos de un árbol que casi no crece en ningún otro lugar, en gran parte en cooperativas de mujeres del Souss. El cosmético se prensa en frío y es claro; el culinario se tuesta y es más oscuro.
  • Agua de rosas: destilada en el valle de las Rosas, cerca de Kalaat M'Gouna, cuya cosecha de rosa damascena es en mayo.
  • Agua de azahar: se usa tanto en la piel como en la cocina.

Etiqueta y la cuestión de la desnudez

Es lo que la gente quiere saber de verdad, así que claramente:

  • Te dejas la ropa interior. La parte de abajo se queda puesta todo el tiempo, en cualquier tipo de hammam. En la zona de mujeres de un hammam público lo habitual es ir en top-less; en un hammam privado o de spa puedes dejarte la parte de arriba del bikini si lo prefieres y nadie dirá nada.
  • Hombres y mujeres siempre están separados en los hammams públicos, por horarios o por entradas distintas. Las sesiones mixtas solo existen en spas privados para parejas.
  • Te atiende siempre alguien de tu mismo sexo. Siempre.
  • No hagas fotos. Hay gente sin ropa. El móvil se queda en la taquilla.
  • Propinas. Es costumbre dejar algo a quien te frota, y se agradece. Entre un 10 y un 20 % en un spa; un billete pequeño en un hammam público.
  • Dilo. Si el frotado es demasiado fuerte o la sala está demasiado caliente, dilo. «Bshwiya» significa despacio, con suavidad.

Qué llevar

A un hammam público: jabón negro, guante kessa, champú, toalla, chanclas, ropa interior de recambio, una esterilla o banquito y un cubo pequeño. Todo se vende barato en el zoco, y la entrada cuesta muy poco.

A un hammam de riad o de spa: nada. Te lo dan todo. Lleva una goma para el pelo y cuenta con salir con una piel que no querrá maquillaje durante unas horas.

Consejos prácticos

  • No te depiles ni te afeites en las 24 horas anteriores. El frotado sobre la piel recién afeitada es desagradable.
  • No vayas con el estómago lleno y bebe mucha agua antes y después.
  • Elige bien el día. Un hammam es perfecto después de un trayecto largo, después del desierto o la mañana siguiente a una noche larga. No es ideal justo antes de un día de mucho caminar, porque te quedarás agradablemente inútil durante una hora.
  • El momento del viaje. Mucha gente lo reserva para el último día completo. Es mejor a mitad de viaje: disfrutas del efecto el resto de las vacaciones.
  • Piel sensible, embarazo, problemas de corazón o de tensión. Dilo al reservar. El calor es considerable y se puede organizar un tratamiento más suave.
  • Cuidado con la venta agresiva. Algunos spas intentan venderte productos de argán caros al terminar. El mismo aceite es mucho más barato, y mejor, en una cooperativa.

Cómo elegir

Decide primero qué quieres. Para autenticidad y precio, un hammam público de barrio, aceptando que es básico y comunitario. Para comodidad e intimidad a un precio razonable, un hammam de riad reservado en privado, que es lo que recomendamos a la mayoría de nuestros viajeros. Para darte un capricho, el spa de un hotel con una carta completa de tratamientos.

Después comprueba tres cosas: que el sitio esté limpio y tenga clientela, que los precios estén por escrito antes de empezar y no se negocien después, y que los tratamientos figuren con su duración. Pide recomendación a tu riad: los reservan cada semana y no tienen ningún interés en mandar a sus huéspedes a un sitio decepcionante.

Más allá de Marrakech

Todas las ciudades marroquíes tienen hammams, y algunos de los mejores están fuera de Marrakech: Fez tiene preciosos baños históricos, los de Essaouira son relajados y baratos, y un hammam después de dos noches en el Sáhara es probablemente el mejor momento posible. Si tu viaje cruza el país, repártelos en lugar de hacerlo todo en Marrakech.

Nuestro tour de 3 días por el desierto de Marrakech a Fez termina en una ciudad con una excelente tradición de hammam, y cualquiera de nuestras rutas puede incluir una tarde de spa. Como todos los viajes son privados, lo colocamos donde tu grupo quiera. Mira nuestros tours por Marruecos o pídenos que te organicemos un hammam privado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un hammam marroquí?

Un baño de vapor tradicional. Te aclimatas en una sala templada, sudas en una sala caliente de vapor, te cubren de jabón negro de aceite de oliva, te frotan con fuerza con un guante kessa para eliminar la piel muerta, te aclaran y terminas con arcilla ghassoul y aceite de argán. Forma parte de la vida de los barrios marroquíes desde hace siglos.

¿Hay que estar desnudo en un hammam marroquí?

No. Te dejas puesta la parte de abajo de la ropa interior, o la desechable que te da el spa. En la zona de mujeres de un hammam público es habitual el top-less, pero en uno privado o de spa puedes llevar la parte de arriba del bikini. Hombres y mujeres siempre están separados, y siempre te atiende alguien de tu mismo sexo.

¿Cuánto cuesta un hammam en Marrakech?

Un hammam público de barrio cuesta unos pocos dírhams la entrada, más una pequeña cantidad si quieres que te froten. Un hammam privado de riad tiene un precio moderado y lo incluye todo. Los spas de hoteles de lujo se acercan a precios europeos. Los tres merecen la pena por razones distintas.

¿Cuánto dura un hammam?

Un hammam básico dura unos 45 minutos. Con arcilla ghassoul, aceite de argán y masaje, calcula unas dos horas contando el descanso y el té a la menta del final, que no conviene saltarse.

¿Qué hay que llevar a un hammam?

A uno público: jabón negro, guante kessa, champú, toalla, chanclas, ropa interior de recambio y una esterilla, todo barato en el zoco. A uno de riad o de spa no hace falta llevar nada, porque te lo dan todo.

¿El hammam es para todo el mundo?

El calor es considerable, así que comenta al reservar si estás embarazada, tienes problemas de corazón, tensión baja o alta o la piel muy sensible, y se puede organizar un tratamiento más suave. Evita afeitarte o depilarte en las 24 horas anteriores y no vayas con el estómago lleno.

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Escrito por el equipo de Feliz Viaje a MarruecosGuías y conductores marroquíes que recorren estas rutas cada semana. Conócenos.

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